CAMPAÑA DE CAMPAÑAS
En las campañas políticas tradicionales afloran “asesores” de todos los colores, sabores y saberes. Las elecciones de 2026 nos regalan diariamente ejemplos de ello a lo largo de la geografía nacional.
Algunos someten a sus candidatos a los ridículos más increíbles, como si ganara quien mayor contenido show refleje en sus redes sociales. No es un “todo vale”, recuérdenlo por favor. Hay una frase que hace carrera durante campaña entre muchos de los aspirantes a Cámara de Representantes y Senado y aún más entre aspirantes a la presidencia de la República. Pero esa frase es lo más nocivo que existe para quien se la cree: “que hablen de usted, sea bien o mal, pero que hablen. Peor es que no hablen”. Y se la atribuyen a Oscar Wilde. Pero no porque lo haya pensado y expresado una personalidad como Wilde se debe tomar por cierto. Una frase que apareció mucho antes de la existencia de las redes sociales. Y que también fue cuestionada antes de ellas, por gente tan brillante como el publicista español Joaquín Lorente. ¿Qué dijo? Pues puede ser una tarea interesante dejarlo a la investigación para quienes realmente se interesen en el tema.
Pero es que hoy la vida misma se construye y pasa por las redes sociales y que hablen mal hace un daño increíble. Vale la pena decirlo, hoy menos que hace un lustro. Sin embargo, casi todas las campañas crean un “equipo de contraste”, lo que es muy válido y necesario pero muchos los crean solo para desacreditar a sus oponentes a como dé lugar. Las fake llegaron y se quedaron con ese nombre en la política desde comienzos del siglo, pero han existido desde siempre. Esto no quiere decir que sean válidas. Y en cambio sí lo son cada vez menos “efectivas”. No obstante hay muchos consejeros de campaña que insisten en usarlas. La pregunta clave hoy es: ¿qué debe hacer un equipo de campaña para contrarrestar los ataques? Y la respuesta sencilla es: educar en cómo gestionar sus redes, sus acciones y sus reacciones en ellas, al candidato, a sus equipos de campaña y a los militantes en general. Esa educación no puede quedarse solo en las cabezas visibles de la campaña. Debe irradiar a todos niveles, desde el candidato hasta el votante.
¿Cuando se presentan los ataques?
Muchas veces en cualquier momento, por cuenta de asesores “guerreristas y poco creativos”. Sin embargo lo tradicional es que se encuentra como blanco de los ataques a quién lidera la intención de voto. Y es normal que se quiera ganar ese espacio pero lo que no es normal es que se quiera ganar “a sangre y fuego”. Ya nuestra política muestra muchos casos deplorables de magnicidios por cuenta de ello. Y es que cualquier comentario puede detonar en una mente insana pensamientos homicidas.
Más allá de que esto pueda ocurrir, los asesores deberían aprender de una vez por todas que las redes han empoderado a cada vez más gente sobre cómo detectar si lo que se dice es falso o verdadero. Ignacio Ramonet lo llamó el “quinto poder” a ese empoderamiento, que sirve no solo para para esas detecciones sino para movilizar grandes ideas sociales.
Entre los aspirantes a la Cámara de Representantes en el Cauca, existe hoy un claro líder que convoca más que cualquiera, por su extracción y hoja de vida y sobre todo por la manera especial que conecta con la gente. Él es Víctor Armero. Y claro, ya ha venido siendo blanco de ataques de todo tipo. Su respuesta ha sido seguir adelante, haciendo lo suyo, avanzando. Y es que a personas como él, cálido , humano, sincero, cada ataque le suma en lugar de restarle. Sus seguidores se suman y multiplican cada día. Le han dicho de todo, cosas que no vale la pena replicar. Pero su talante y manejo de la situación le han servido para crecer. Ojalá algún día en una contienda electoral hubiera solo candidatos con las cualidades de Armero, lo que le subiría la calidad al debate y por supuesto al Congreso también.

